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EL BETETERO |
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EN EL FIN DEL MUNDO |
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ETAPAS
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Al levantarnos una nueva sorpresa nos deja sin palabras de agradecimiento, en el comedor destinado a los huéspedes nos encontramos preparado un esplendido desayuno. Con mucha pereza iniciamos el ascenso al Alto do Mar de Ovellas, para descender después hasta el cauce del río Tambre. Cruzamos el puente gótico de Ponte Maceira y atravesamos el núcleo monumental de esta población.
Tras dejar a tras Negreira, el camino transcurre por corredeiras y sendas entre eucaliptos y robles. Para dar paso a los pocos kilómetros a una sucesión de pistas y carreteras entre explotaciones ganaderas. Con la única dificultad remarcable de la corta subida al Monte Aro, desde donde se puede ver el embalse de Fervenza, ya a las puertas de Olveiroa.
El reencuentro con el océano nos anima aun más, esto si que es un final a la altura de este viaje. El Monte Do Gozo y la triste entrada a Santiago de Compostela no tiene comparación con la espectacularidad de recorrer este tramo de la Costa da Morte.
Tras registrarnos en el albergue de Fisterra y recoger nuestros certificados de peregrinos al fin del mundo, encaramos el ultimo tramo de nuestro viaje para disfrutar de la puesta de Sol desde el cabo.
La suerte nos acompaña y podemos disfrutar de una magnifica puesta de Sol. Pasmos un buen rato embelesados con la luz del ocaso y con los recuerdos de 12 días de viaje. Volvemos a Fisterra, donde una estupenda cena pone el punto final a la jornada de hoy, y a nuestro camino.
ULTREIA ET SUSEIA
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