Entre el 19 y el 30 de Mayo de 2005, tres intrépidos peregrinos, realizamos nuestra peregrinación a Santiago siguiendo el famoso y concurrido camino francés.
Iniciamos nuestro periplo en Roncesvalles, con la intención de seguir en todo momento el camino "original", descartando las variantes que diversas
guías aconsejan para los ciclista. Esta decisión nos costo el tener que "arrastrar" las bicicletas en algunos tramos. Pero nos hizo
disfrutar más intensamente del recorrido.
El viaje hasta Roncesvalles lo hemos realizado en dos "etapas": Sabadell-Pamplona en coche de alquiler. Y Pamplona - Roncesvalles en Taxi, una furgoneta donde cargamos las tres bicicletas y nosotros sin ningún problema. Esta opción seguro que no es la más barata, pero nos permitió prescindir de
horarios y posibles problemas en los transportes públicos con las bicis.
Durante la cena tomamos contacto pro primera vez con el espíritu del camino: Frances, Italianos, Danesas y Españoles sentados al rededor de una mesa degustando el menú del peregrino. También descubrimos el otro "espíritu" que circula por el camino: El precio del mencionado menú es abusivo a todas luces. Por lo que, a lo largo de nuestra peregrinación, intentaremos huir de todos los servicios que incorporen la palabra peregrino en su anuncio.
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