
El inicio del camino no puede ser mas bonito: Iniciamos el descenso hacia el valle del río Arga cruzando unos impresionantes bosques de hayas y pinos negros. Durante este tramo adelantamos a muchos peregrinos, pero poco a poco, la diferencia de velocidad entre los biciperegrinos y los caminantes se hace notar, y nos quedamos "solos" en el camino.
Tras cruzar las poblaciones de Burguete y Espinal y superar, sin grandes dificultades, los altos de Mezquiritzy de Erro, iniciamos e descenso por el tobogán que nos llevara hasta el Arga y Zubiri.
Siguiendo el río entramos en Pamplona. Donde aprovechamos para reparar el sillín de una bicicleta que se nos rompió durante el descenso y que ha aguantado hasta aquí, gracias a un rollo de espadatrapo del botiquín que llevamos. Por segunda vez visitamos la tienda de Ciclos Larequi, donde nos
atienden a pesar de la hora, y nos solucionan el problema. Una vez solucionada la avería, aprovechamos para comer y visitar el centro histórico de la
ciudad , continuamos nuestro camino bajo el Sol.
Salimos de Pamplona, y ya divisamos a lo lejos lo que
será la primera "dificulta" del camino: el alto del Perdón. El tramo hasta el pie del perdón es muy
cómodo y rápido para las bicicletas. Pistas en muy buen estado y carreteras secundarias hacen que casi sin darnos cuenta, atravesemos la poblaciones de Zizur Menor y Zariquiegui y nos plantemos en el inicio de las primeras rampas.
La ascensión no nos defrauda. La dureza de las rampas, sobre todo la ultima, y el Sol que nos cae de plano, nos hacen sudar de lo lindo arrastrando las bicicletas cuesta arriba. La fuente de la Reniega es para nosotros como una aparición. Situada "estratégicamente" , nos permite refrescarnos antes de afrontarla ultima rampa hasta el monumento a los peregrinos a los pies e de los
aerogeneradores que coronan este paso por la sierra.
Una vez repuestos del sofocón de la subida iniciamos el
rápido descenso por la vertiente Sur de la sierra. El primer tramo del descenso es bastante pedregoso, y aunque se puede realizar encima de la bicicleta, es conveniente ser un poco prudentes para para evitar una posibles caídas, o una averías.

Superada la zona pedregosa, la pendiente también se suaviza, y ahora rodamos entre plantaciones de espárragos camino de Uterga. Ahora es un buen momento para mirar hacia atrás y contemplar en su totalidad la sierra del Perdón, y el descenso realizado.

Cruzamos las poblaciones de Muruzábal y Obanos, y sin demasiadas complicaciones más llegamos al final de nuestra primera etapa en Puente la Reina
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