
Como
en casi todas las etapas castellanas madrugamos para
intentar ahorrarnos algunas horas bajo el Sol. Esto, además, nos
permite disfrutar de un esplendido amanecer.
A los 4 Km. de Sahagún el
camino se bifurca en dos: El Real Camino Francés y La Vía Trajana.
Esta ultima algo más despoblada que el camino "original".

Nosotros decidimos seguir el trazado del camino Francés,
afrontando las largas rectas, que tras superar las poblaciones de El
Burgo Ranero y Reliegos, nos
llevaran hasta
Mansilla de
las mulas, y
León.


En
León
nos reunimos con Nuria, una chica de Barcelona que recorre el camino
en solitario y que nos acompañara a partir de aquí hasta Santiago.
Después de comer alguna cosa , y de descansar a la sombra de los
Jardines de la Condensa de Sagasta, continuamos la ruta.
La salida de
León
es especialmente caótica. Las marcas del camino son difíciles de
ver, lo que nos obligar a salir de la ciudad recorriendo un largo
tramo de la carretera nacional.
Superados los casi 10 Km. del laberinto formados por los
arrabales de la ciudad, las autovias, autopistas y carreteras que le
dan acceso. nos encontramos de nuevo en el camino dispuesto a
afrontar el ultimo tramo de la etapa de hoy.

En
Villar de Mazarife nos espera un final de etapa especial.
Durante la esplendida cena en el Mesón de la Rosi
celebramos el 40 cumpleaños de Joan. Una vela, palmatoria incluida,
y unas tajadas de sandia sustituyen al pastel de cumpleaños.
Bajo los efectos del vino y el cocido de la Rosi, emprendemos el
regreso al albergue dando un largo paseo para estirar las piernas y
aligerar el estomago.
(Nota del aludido: Muchas garcías a todos por la sorpresa de
la cena, Joan).
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