| Iniciamos esta etapa
con la ilusión de dejar a tras las "monótonas" etapas por la meseta
castellana, y reencontrarnos con las montañas leonesas. Con algo de
sueño afrontamos las primeras ondulaciones del terreno camino
del puente sobre el río Órbigo.


Tras cruzar el puente medieval, en tramos en
Hospital de
Órbigo. Aquí el camino se vuelve a bifurcar, pero esta vez la
elección esta baste clara.
Ante la opción de rodar por un andadero paralelo a
la carretera, nos decidimos por seguir la ruta que por
Santibáñez de Valdeiglesias nos llevara hasta
Astorga a través de campos de cultivos y bosques.
Realizas las vistas de rigor en
Astorga continuamos hacia Rabanal del Camino. Ya
intuimos en la distancia el puerto de
Foncebadón, y pedaleamos con ganas de coronarlo y fotografiarnos
al pie de la famosa Cruz de Hierro.


La ascensión al puerto no es tan dura como nos
esperábamos. Una serie de pistas, en razonable buen estado, nos
permita hacerla sin poner el pie a tierra.
De
Foncebadón se puede decir poca cosa. Aunque algunas zonas de
pueblo están en proceso de restauración, se puede considerar casi como
un pueblo fantasma.
Por fin estamos en la Cruz de Hierro, sin duda otra
de las referencias del Camino. Y nos defrauda, el enorme
humilladero al pie de la cruz es impresionante de verdad.

Nosotros cumplimos con la tradición y dejamos dos
piedras recogidas en el macizo de
Sant Llorenç del Munt, (Barcelona), y que hemos traído
expresamente hasta aquí.
Cumplida la tradición, nos despedimos de un
biciperegrino alemán de 78 años que con su bicicleta de 50 Kg. esta
recorriendo el camino en solitario, e iniciamos el vertiginoso
descenso hacia
El Acebo y
Riego de Ambrós

Al llegar a
Riego de Ambrós decidimos quedarnos a dormir. Por hoy ya hemos
tenido bastante, y la intención de mañana es realizar una etapa
corta hasta el pie del
O Cebreiro.
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